Científicamente humana, estrictamente informal. Nadie imaginaría que con el advenimiento de la democracia nacería un regalo deportivo, una niña que rompería con los cánones del jugador de ajedrez, concentrado, introvertido, híbrido.
María Carolina Luján le dio, le da y le dará al ajedrez argentino un color especial, único, globalizado y nacionalista al mismo tiempo; provincialista, distrital, barrial, familiar, personal.
Caro, como la llaman sus allegados, nació el 13 de mayo de 1985 en la Capital Federal de la República Argentina.
Poco entendía los vaivenes inflacionarios del gobierno de ese año que no le impidieron adquirir la esencia de su brillante inteligencia ni "confundirse" en las estrategias que su pequeña y rubia cabecita iría perfilando en el futuro.
Sus primeros años de vida fueron una felicidad, no sólo para ella sino también para su entorno familiar. Primera hija de Juan Alberto y Adriana; Primera nieta de Mario y Marta y de Jorge y Ana; primera sobrina de Mabel, Gustavo, Claudia, Roxana y Germán.
Su primera infancia fue iluminada por el tablero que posaba en el comedor de su casa de Gral. Rodríguez.
Su papá, sus abuelos , y su tío Germán fueron quienes le mostraron el juego-ciencia por primera vez.
El Club Alem fue el lugar donde comenzó a jugar con otros jugadores, casi todos Mayores de edad. Sus primeros maestros de la escuela de ajedrez identificaron en ella muchas cualidades que la favorecían para este deporte, destacaban: Su pasión por el ajedrez, la gran capacidad de concentración y su perseverancia.
Debido a su rápido aprendizaje, sus padres decidieron contratar un entrenador particular.
Hector Villarreal, un fuerte jugador de primera, entrenó a Carolina durante 5 años.
Las clases eran muy particulares debido a la personalidad de ella; inquieta, competitiva, amante de los juegos y deportes. El tuvo que adaptar al extenso entrenamiento de ajedrez diversos juegos didácticos: Acertijos, Test, juegos de ingenio, entre otros. Y a todo esto sumarle la parte física, como por Ej.: Básquet y Ajedrez, consistía en jugar a Ciegas (imaginando el tablero en la cabeza) mientras tirábamos al aro.
Su infancia fue naturalmente espontánea, casi grotesca; guardaba los helados en su mochila para saborearlos en el segundo recreo. No jugaba con muñecas, lloraba en el cine cuando Pinocho la miraba amenazante, y bailaba los temas de Madonna y Michael Jackson al compás de sus ideas.
Cuando tenía casi 4 años nace su primer hermano Juan Agustín y un año y medio después Juan Ignacio. Ellos, hasta el día de hoy, son sus compañeros y fieles seguidores de la carrera de su hermana mayor. Si bien no compiten en ajedrez, se aficionan a otros aspectos del mismo. Ambos están realizando la carrera de Arbitro y enseñan a niños pequeños.
La década del '90 la acompañó con sus primeros premios: 4 Medallas de Oro en los Torneos Juveniles Bonaerenses, tres veces Campeona Argentina y Panamericana categorías infantiles.
Sus numerosos viajes internacionales fueron la llave para su progreso y la única posibilidad de incrementar su ELO.
El fin de la década la sorprendió con la Reforma Educativa. Cursó en el Instituto San José de General Rodríguez el EGB.
Regresa a Caseros, donde había vivido hasta los 4 años. Ingresa a la escuela Media Nro.3 José Hernández, donde termina el Polimodal. Sus clases en la escuela alternaban con rigurosos entrenamientos. Diversos profesores tornearon al diamante .
La crisis del 2001 parece no haber afectado a la jugadora, quien obtuvo, en esos años y en los venideros los siguientes premios: Tres veces Campeona Argentina Superior – Dos veces Campeona Zonal Sudamericana - Premio Clarín Revelación - Primer tablero del Equipo Olímpico Argentino - El Olimpia de Plata. Su destino estaba signado por los dioses.
En el 2002 consigue el titulo de Maestra Internacional y 2 años después se convierte en la Gran Maestra más joven de Sudamérica. En la actualidad posee una norma de Gran Maestro Abs. y entrena con el GM Pablo Ricardi para seguir ascendiendo mundialmente. (ver curriculum vitae).
El Sr. Intendente del Partido de Tres de Febrero, como un mecenas renacentista le brinda la posibilidad de mostrar su brillantez deportiva. Se le otorga la Mención Ejemplo Juventud de Tres de Febrero. Trabaja actualmente en el Consejo Asesor del Deporte de la Provincia de Buenos Aires realizando espectaculares simultáneas, clases , y visitando otros distritos. Así recibe la Condecoración de Visitante Ilustre de Gral. Villegas; Huésped de Honor en Coronel Suárez y Reconocimiento Trayectoria en El Senado de la Nación.
Juan Alberto Luján, su padre, y Adriana María Oddone, su madre, acompañan a su hija en esta ruta que apenas tiene 20km. de distancia. Ambos copilotos la seguirán guiando en su gran carrera.
Indiscutiblemente, UNA FÓRMULA 1.
21 de noviembre de 2005
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